UNA FILOSOFÍA

“Hay tantos vinos como personas. Nuestra idea de vino nace en el viñedo.”

La manera que tiene Carlos San Pedro de entender el vino surge de un respeto doble: a la tierra y a la tradición. A finales del siglo XX, el trabajo en bodega tenía una gran presencia en los vinos que entonces se elaboraban.

Con la idea de volver a los orígenes, Carlos San Pedro crea en 1998, con tan solo 25 años, Bodegas y Viñedos Pujanza. Su mirada está puesta en el viñedo, en las condiciones de la zona y las características particulares de cada añada. Se trata de volver a vinos más frescos y sutiles, con buena estructura, elegantes y con un paladar equilibrado y amable. Ideales para la guarda. Nuevos vinos tradicionales de Rioja, partiendo de una visión distinta.

UNA TRAYECTORIA

“El vino para mi es una pasión. He pasado toda mi vida entre el viñedo y la bodega. No sé ni quiero hacer otra cosa.”

Carlos San Pedro lleva más de 20 años elaborando sus propios vinos. Su trayectoria se inicia incluso antes, desde su infancia de la mano de su padre en el viñedo. Cuando decide crear Bodegas y Viñedos Pujanza su filosofía está totalmente clara: centrarse en la tierra para comprender y conocer a la perfección cada una de sus fincas y el comportamiento de las variedades de uva dependiendo de las condiciones de cada año.

Es por ello que los vinos de Pujanza se elaboran únicamente con Tempranillo y Viura, variedades autóctonas que representan a la perfección su origen y se dejan influir de manera notoria por el suelo y el clima. De ahí que la añada de cada vino se convierta en un dato muy representativo. En su paso por bodega, lo fundamental es que el vino no pierda su conexión con el viñedo del que procede.